AL PUEBLO DE MICHOACAN
AL PUEBLO DE MÉXICO
A LOS PUEBLOS DEL MUNDO
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN NACIONALES E INTERNACIONALES
A LOS ORGANISMOS NO GUBERNAMENTALES DEFENSORES DE LOS DERECHOS HUMANOS
A LAS ORGANIZACIONES POLÍTICAS, POPULARES Y REVOLUCIONARIAS
A LA COORDINADORA DE UNIVERSITARIOS EN LUCHA
¡HERMANAS, HERMANAS, CAMARADAS!
Ante un crimen de Estado, como fue la brutal represión ejercida en contra de estudiantes universitarios el pasado sábado 28 de abril en Morelia Michoacán ¿Qué se puede esperar de un gobernador que no es capaz de respetar ni siquiera los marcos jurídicos del propio Estado Burgués?, de un personaje torvo y siniestro como Fausto que ha actuado toda su vida como un mafioso; que proviene de un partido que se ha caracterizado por ser represivo, asesino y criminal; que durante más de medio siglo se mantuvo en el poder precisamente por su práctica mafiosa, lo único que se podría esperar son más sandeces, verborrea y provocaciones que justifiquen su política represiva.
Las declaraciones mal intencionadas de Fausto y la ofensiva mediática en contra del movimiento estudiantil, son prueba fehaciente de que la violencia y terrorismo provienen desde el Estado, ésta ha sido estructurada a través de décadas durante la dictadura priista, continuada por el PAN y hoy retomada con renovados bríos por el “nuevo PRI” aplicada como política de Estado, particularmente en el estado de Michoacán por Fausto Vallejo Figueroa y Jesús Reyna García.
Estas declaraciones son parte de la instrumentación del terrorismo de Estado con las que se pretenden generar las condiciones para la profundización y generalización de la represión contra el pueblo en sus diferentes modalidades masiva y selectiva, como única salida ante el creciente descontento y protesta popular.
Cabe señalar que estas protestas y demandas populares tienen sus causas en la profundización de la opresión y explotación capitalista, cuyos efectos son devastadores y han provocado una desgracia nacional, expresada en la crisis alimentaria, en la miseria y la descomposición social generalizada. De esta realidad imperante en todo el país son responsables el PRI y el PAN, históricamente se han encargado de aplicar las políticas económicas que garanticen la reproducción del capital, ejemplo de ello son las políticas neoliberales, con las cuales hoy pretenden arrebatarle al pueblo uno más de sus derechos, como lo es la educación pública.
La educación es un derecho universal y no puede ser reducido a un privilegio ni derecho sectorial, tampoco puede ser una dádiva que los hijos del pueblo tengan que mendigar, como pretenden que sea los gobiernos entreguistas al convertirla en una mercancía más que esté sujeta a las leyes del mercado y necesidades del capital.
La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), que se ha destacado históricamente por su carácter científico, crítico y humanista, hoy es víctima de una embestida conservadurista y retrógrada encabezada por grupos corruptos y porriles que pretenden mutilarla en sus aspectos científico, crítico y humanista, para garantizar la reproducción de fuerza de trabajo alienada y enajenada al régimen neoliberal.
Éstos son los verdaderos interese oscuros que hay detrás de la brutal represión en contra de los estudiantes de la Coordinadora de Universitarios en Lucha (CUL), que se oponen a las medidas privatizadoras de la educación como el CENEVAL y a ser corporativizados por la mafia priista.
Es de destacar que la represión del 28 de abril, no fue un hecho fortuito, se preparó con anticipación desde las estructuras priistas para justificar su corporativización enmascarada con la supuesta reglamentación de las casas del estudiante, utilizando como instrumento todo su aparato porril incrustado en la rectoría de la universidad y membretes que van desde supuestas sociedades de ex alumnos y moradores de las casas de estudiante, hasta funcionarios y empleados de la actual administración priista; gente vil y siniestra que ayer se albergaron y comieron en las casas del estudiante a las que hoy reprimen con tanta saña.
Uno de estos siniestros personajes es Jesús Reyna García quien públicamente dice hacerse responsable del operativo de desalojo bajo el argumento de que “éste está apegado a derecho”, pero nada dice de que los separos de la Procuraduría General de Justicia en el Estado (PGJE) fueron convertidos en centros de tortura masiva, donde bestialmente los estudiantes fueron torturados, sacando y llevándose selectivamente a algunos de ellos para seguir torturándolos, muchos de los cuales aún no aparecen. ¡Aún hay estudiantes en calidad de detenidos desaparecidos!
Los medios de comunicación oficialistas nada dicen de la golpiza propinada a los jóvenes estudiantes en los pasillos y cuartos de las casas del estudiante al ser desalojados; omiten deliberadamente que los heridos de gravedad son producto de la bestialidad de las fuerzas policiacas; omiten que la agresión provino de los cuerpos represivos, convirtiéndose con su silencio u omisión en cómplices de este crimen de Estado.
Este hecho represivo demuestra fehacientemente que desde que Fausto se asumió como gobernador emprendió una política represiva en contra de todo el pueblo michoacano que protesta y se organiza para exigir sus derechos constitucionales; también queda demostrado por la vía de los hechos que es un gobierno pro empresarial que intentará cometer más crímenes de Estado amparado a la impunidad que brinda y proporciona el estado de derecho oligárquico, a sus fieles guardianes.
Fausto Vallejo y Jesús Reyna mienten deliberadamente, los estudiantes de otros estados de la República sólo hacen uso de su derecho; mentira que quiten espacios a estudiantes michoacanos, se ve que no conocen nuestro estado y las condiciones que privan en él, los jóvenes michoacanos en su mayoría no terminan los estudios de secundaria y preparatoria en tanto son víctimas de la pobreza y la miseria, la deserción escolar está vinculada a la pobreza y la emigración producto de ésta.
La represión contra la Normal Rural “Vasco de Quiroga”, el hostigamiento contra el magisterio democrático y la represión contra moradores de las casas de estudiante y la CUL dejan en claro la afición fascista de los priístas-panistas que obedecen a ciegas las exigencias de los grandes empresarios y la ultraderecha que sólo ven en la represión la solución a las exigencias populares.
El tan mencionado Estado de derecho en el cual se amparan “para aplicar la ley” es un estado de derecho oligárquico, y cada modificación que se hace a la multicitada ley es en función de “ajustarla” para hacer posible lo imposible, para hacer aceptable lo inaceptable, para justificar y legalizar los crímenes de Estado.
Quienes detentan ilegítimamente el poder y se presentan como los “representantes populares” tenemos que recordarles que son producto de una elección turbia y electos por una minoría de la minoría. Por experiencia histórica sabemos que quien no cuenta con el apoyo popular siempre recurre a los puntales de los cuerpos represivos, a la violencia del Estado contra el pueblo. Pero también es necesario recordar que ante la violencia estatal el pueblo tiene el derecho legítimo de recurrir a la autodefensa popular como una forma de lucha para frenar la represión institucionalizada.
Porque somos mexicanos y parte del pueblo michoacano seguiremos estando al lado de nuestros hermanos de clase, a quienes reprimió la mafia priista en contubernio con el fascismo panista fue a los hijos del pueblo; a los hijos de campesinos y obreros. Seguiremos exigiendo juicio y castigo a los responsables de este artero crimen de Estado, así como a los responsables de la violencia estatal que se ejerce contra pueblo mexicano.
Razón tienen nuestros hermanos de Cherán en resistencia, por asumirse como un criminal de Estado Jesús Reyna se debe exigir la renuncia y ser enjuiciado y castigado por la represión contra estudiantes que sólo recurrieron al derecho constitucional de petición, pero nosotros preguntaríamos al conjunto del movimiento popular ¿Sólo él?, orgánicamente nada tenemos que ver con moradores de las casas del estudiante agrupadas en la CUL, pero eso no nos impide alzar nuestra voz contra las actitudes fascistas y la represión oligárquica-priísta contra el pueblo.
Ante esta política represiva los explotados y oprimidos con sus diferentes sectores no pueden guardar silencio ni resignarse a esperar su turno en la andanada represiva priista-panista.
¡Hermanas, hermanos, camaradas! No son tiempos de pasividad, tampoco de resignación ante los opresores-represores, es tiempo de organizar y estructurar la resistencia popular, pero ésta tiene que ser combativa para frenar esta ofensiva de represión contra el pueblo y sus organizaciones; es tiempo de marchar bajo la unidad, de conformar un solo frente de los oprimidos contra los opresores.
¡A CERRAR FILAS CONTRA EL TERRORISMO DE ESTADO!
¡A IMPULSAR LA AUTODEFENSA DEL PUEBLO!
¡A SEGUIR EXIGIENDO LA PRESENTACIÓN CON VIDA DE TODOS LOS DETENIDOS DESAPARECIDOS!
¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!
¡VENCER O MORIR!
¡POR NUESTROS CAMARADAS PROLETARIOS!
¡RESUELTOS A VENCER!
¡CON LA GUERRA POPULAR! ¡EL EPR TRIUNFARA!
COMITÉ ESTATAL
DEL
PARTIDO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO
PDPR
COMANDANCIA DE ZONA
DEL
EJÉRCITO POPULAR REVOLUCIONARIO
EPR
Año 48.
Desde algún lugar del estado de Michoacán de Ocampo, a 03 de Mayo de 2012.
PDPR-EPR Documentos y prensa del Partido Democratico Popular Revolucionario-Ejercito Popular Revolucionario ¡Por la revolución socialista!
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jueves, 17 de mayo de 2012
jueves, 24 de marzo de 2011
Documentos del Partido Democrático Popular Revolucionario Ejercito Popular Revolucionario. PDPR EPR
Descarga aquí los siguientes documentos:
Manifiesto de la Sierra Madre Oriental- Manifiesto de Agual Blancs
- Documentos de la Organización No.1 (Cuaderno de educación política revolucionaria)
- Documentos de la Organización No.2 (Cuaderno de educación política revolucionaria
- Vigencia del marxismo
- Nuestra estrategia y táctica militar
Estrategia de masas. Historia de la lucha popular- La guerra de Baja Intensidadd
- Guerra Popular Prolongada
- Objetivos del Partido Democrático Popular Revolucionario
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lunes, 21 de febrero de 2011
LA RESISTENCIA POPULAR Y LAS FORMAS ORGANIZATIVAS DE LAS MASAS
Publicado en “El Insurgente”131 órgano de análisis y difusión del Partido Democrático Popular Revolucionario-Ejercito Popular Revolucionario
La represión en sus diferentes modalidades es la política de Estado para resolver los problemas de origen económico, social y político, en nombre de la democracia y de la seguridad se han elaborado y aprobado leyes profascistas que criminalizan la pobreza, la organización y la lucha popular, el marco jurídico no deja de ser modificado para garantizar la defensa de los intereses oligárquicos, se trata de “elevar el techo jurídico” para mantener en la indefensión jurídica a los luchadores sociales y a los sectores inconformes.
Bajo el pretexto de combatir a la delincuencia organizada y en especial al narcotráfico como modalidad de ésta, se han cometido crímenes de lesa humanidad contra los luchadores sociales y contra la población que manifiesta su inconformidad contra este gobierno antipopular, los asesinatos políticos y las desapariciones forzadas por motivos políticos y sociales es un crimen de Estado que las fuerzas represivas formales e informales están realizando de manera sistemática, los cientos de desapariciones de carácter político y los miles por motivos sociales pone en evidencia el terrorismo de Estado que nuestro pueblo y los luchadores sociales enfrentan.
El Estado mexicano empuja y obliga con su política de criminalizar la pobreza, el descontento social y la protesta popular a la desmovilización, a mantener la protesta bajo los estrechos marcos del estado de derecho oligárquico, todo lo que esté estructurado fuera de la corporativización gubernamental es objeto de criminalización y de represión.
A esta situación hay que agregar que la izquierda “oficial” o electoral se presta a este perverso juego, desde el Legislativo y desde las cúpulas de los partidos de la izquierda electoral se convalidan todas las iniciativas profascistas encaminadas al endurecimiento de las penas carcelarias para quienes critiquen, cuestionen o desafíen al régimen y al gobierno antipopular.
Ante este panorama adverso para las masas trabajadoras y para los luchadores sociales, sin importar matices políticos, el movimiento no puede enfrentar adecuadamente esta política represiva por el grado de atomización política y orgánica que existe entre las filas del movimiento popular. La dispersión y la atomización del descontento popular se manifiesta en la existencia de diferentes proyectos organizativos que sólo luchan dentro de los marcos locales y regionales, defendiendo feudos y haciendo culto a la espontaneidad, lo que impide y constituye un obstáculo para la unidad de todo el movimiento para construir un instrumento político y organizativo con carácter nacional y una posición política e ideológica de clase.
En todos los foros, encuentros, reuniones, coordinaciones se escucha de la necesidad de la unidad del movimiento popular, pero esto sólo se queda en el discurso, en las intervenciones si se quiere hasta emotivas, sin embargo, muy pocos o casi nadie da los pasos necesarios para ir construyendo ya no la unidad sino la coordinación orgánica mínima para impulsar y construir la alianza obrero-campesino-popular, todo se queda en buenas intenciones, en emotivos discursos que no hacen más que hacer culto a la espontaneidad de las masas y ahondan en la despolitización de los sectores movilizados.
De igual manera en los encuentros regionales o nacionales que pretenden empujar a una coordinación y a una unidad del movimiento popular, pero todo está organizado al vapor, no hay el tiempo y el espacio para la discusión política, más que discusión política se da de mil maneras la imposición de una táctica que ya está desgastada, que ante el cambio de las condiciones políticas ya no es efectiva.
El sectorialismo, el culto a la espontaneidad, el culto a la independencia y a la autonomía de todo tipo, el rechazo casi hasta inconsciente a las acciones políticas de masas y a las formas de lucha política, el deslinde también hasta inconsciente de la necesidad de la lucha por el socialismo constituyen trabas para el desarrollo del conjunto del movimiento de masas en el país, obstáculos políticos que sólo ahondan la dispersión y la atomización del movimiento, facilitan el sometimiento político e ideológico de éste y lo desarma ideológicamente, lo deja en la completa indefensión política al promover y proliferar el diversionismo ideológico.
El movimiento obrero en Sicartsa, el popular en Atenco, el magisterial-popular en Oaxaca y Morelos nos han enseñado que mientras no exista homogeneidad política y orgánica el movimiento y las aspiraciones libertarias del pueblo seguirán siendo ahogadas en la represión y con los crímenes de lesa humanidad. También enseñan que ante la criminalización, ante la represión y ante la acción de los cuerpos represivos y el aparato judicial no basta la táctica de la movilización y la denuncia política, si algo se debe aprender es que el movimiento popular debe recurrir a la autodefensa armada de las masas como táctica de lucha.
En dichos movimientos se hizo hasta el cansancio el culto a la espontaneidad y al libre albedrío, se exaltó sin límites el carácter “pacífico y civil” de la lucha que se estaba emprendiendo, presentando la protesta popular, en el caso de Oaxaca como la nueva revolución del siglo XXI, sin embargo, llegado el momento de la principal confrontación se recula, se deja en la indefensión a las masas y no se tiene una actitud combativa, al final todo se reduce a la lucha coyuntural-electoral.
Consideramos que es tiempo para sentarnos y reflexionar sobre los métodos y las tácticas de organización y lucha que debe enarbolar el movimiento de masas, no se puede seguir marchando bajo las viejas tácticas de lucha y las formas organizativas que sólo postran al movimiento y empujan aún más a su atomización y dispersión.
El asesinato selectivo de los luchadores sociales y los crímenes de lesa humanidad de los cuales son objeto nos debe llevar a la reflexión y a cerrar filas para exigir como bandera de lucha y consigna que permita la coordinación y la unidad, esas consignas y banderas de lucha centrales deben ser la libertad de todos los presos políticos y la presentación con vida de todos lo detenidos desaparecidos. Que nadie luche por separado, empecemos a construir con sinceridad y honestidad un programa general de lucha que contemple y abarque todas las demandas de todos los sectores en lucha, sin prejuicios se deben enarbolar todas las demandas populares.
Más que tácticas coyunturales necesitamos una táctica general de lucha que contemple la disposición y el estado de ánimo de las masas, que contemple en su exacta dimensión la voluntad popular de combatir. Esto requiere como primer paso estar conscientes de lo que verdaderamente se representa en el campo de la organización popular y de la lucha de clases, ya no más lucha de membretes, ya no más guerritas por querer imponer una hegemonía que no tiene expresión orgánica en masas y mucho menos en estrategia y táctica.
La necesidad de combinar todas las formas de lucha como táctica es de carácter estratégico, pero eso significa evaluar a fondo el carácter y el alcance de todas las formas de lucha, analizar con objetividad qué tanto se aporta para la lucha en el plano nacional, así la lucha por la autonomía indígena, por las formas organizativas desde la comunalidad, del poder popular, de la lucha electoral, de la resistencia pacífica, de la resistencia popular deben ser analizadas con objetividad y desde una posición de clase. ¿Qué pretendemos, domesticar el movimiento y adaptarlo dentro de los marcos del capitalismo o romper con todas las ataduras explotadoras y opresoras del sistema?, ¿Qué tenemos como objetivo liberar al pueblo o domesticarlo para que acepte mansamente la explotación y la opresión?
Consideramos que la intención no es corporativizar la lucha ni mantenerla en los marcos del control ideológico burgués; el movimiento debe romper con la tendencia de la dispersión, la atomización, el localismo y la corporativización que se expresa en la formación de un partido político o la confluencia en las coyunturas electorales; la lucha electoral tiene que ser revalorada, si no está en consonancia con las demandas y los intereses populares su alcance siempre será limitado, en todo caso para que la lucha electoral y parlamentaria tenga éxito debe estar vinculada a la lucha por la transformación revolucionaria y en la defensa de los intereses populares. Si la lucha electoral sigue sujeta a los intereses de las cúpulas y los grupos internos su papel será siempre limitado y marchará inevitablemente en el furgón de la lucha de clases.
Insistimos, el movimiento de masas debe romper con vicios conceptuales y prácticas que constituyen en un dique de contención para el desarrollo de la lucha de clases en el país, entre dichas prácticas está la de luchar sólo por “proyectos productivos”, práctica que conduce a la corporativización de la lucha, induce y promueve la corrupción y la inmovilidad política de las masas y de los dirigentes con poco desarrollo político. La lucha sólo por “proyectos productivos” ha pervertido los objetivos de la lucha, ha sido la forma más fácil del Estado para desmovilizar y cooptar por medio de la corrupción material y moral. Más que proyectos productivos sólo se consigue estar dentro del padrón oficial de los programas asistencialistas que sólo generan parasitismo y control social. La otra cara de la misma moneda es la formación de nuevos caciques y pequeños empresarios que surgen del trámite de proyectos económico-financieros de cierta importancia, que una vez logrados se olvidan de la lucha y hasta se reniega del origen de clase, pero eso sí son presentados en el medio académico y de investigación como paradigma.
El localismo y el regionalismo son trabas que deben ser rotas, éstas son una manifestación del atraso político y cultural, con la expresión de una concepción aldeana que a final de cuentas termina haciendo culto a la espontaneidad, amarra al movimiento al economicismo y ciñe la lucha sólo a los “momentos coyunturales” que terminan siendo los procesos electorales, lucha que por lo común están encaminadas bajo las banderas de la autonomía a la defensa de feudos políticos de donde se forjan posiciones neocaciquiles.
Un vicio muy arraigado son las luchas intestinas y absurdas en busca de imponer una hegemonía entre los diferentes grupos y sectores de masas, práctica que debe ser combatida y superada, porque el enemigo de clase principal sólo es uno, ese lo constituye el bloque burgués-oligárquico que hoy detenta el poder económico y político, independientemente del color de las banderas con las que se arrope, este bloque es el que tiene junto con el puñado de politicastros secuestrada a la nación, este bloque son los dueños de los medios de producción, son los responsables del desastre nacional, ÉSTOS SON LOS ENEMIGOS DE CLASE y contra ellos hay que desarrollar una lucha como clase social, no por sectores sociales por separado, eso sólo conduce a la eterna fractura y derrota.
No nos perdamos en disquisiciones especulativas sobre las “nuevas formas” organizativas y de lucha que normalmente conducen a una lucha sólo de palabras para defender y entender cómo debería ser tal o cual forma de lucha, tal o cual forma organizativa, por ejemplo con el poder popular, más que discursos y análisis especulativos lo que se requiere es el análisis objetivo de nuestra práctica en el campo de la lucha de clases, de analizar y observar con rigurosidad quiénes han persistido en la lucha a lo largo de décadas y bajo qué formas organizativas y de lucha se ha logrado, eso es el poder popular, el poder de organización y lucha del pueblo por persistir en la lucha por la transformación revolucionaria de la sociedad, las formas organizativas de organización y lucha en función de la transformación profunda de la sociedad.
Nos enfrentamos a una lucha de clases descarnada promovida por los defensores del capital donde no hay lugar para el falso democraticismo, ni para el culto a la espontaneidad o al caudillismo, se requiere la construcción de una dirección colectiva que encauce todo el descontento popular contra el gobierno antipopular, que contemple todas las formas de lucha, los explotados y oprimidos no pueden aceptar sumisos como corderos la llamada “cultura de la legalidad” porque ésta significa aceptar sumisamente la opresión y explotación y renunciar a la lucha por la libertad absoluta. Construir una conciencia de clase es urgente, combatir las tendencias derrotistas y sectorialistas es un imperativo, el capitalismo contra la voluntad de los individuos sigue existiendo y fortaleciendo sus mecanismos de explotación económica y opresión política, por ende debemos comprender que no hay teoría revolucionaria que interprete y de la alternativa como el marxismo, éste no ha sido superado como teoría revolucionaria, como ideología y arma teórica de los oprimidos y los explotados. Revisemos el origen de los conceptos y para algunos con asombro descubrirán que todos los detractores del marxismo beben de las fuentes ideológicas de la burguesía y están encaminadas a desarmar política e ideológicamente a los oprimidos. Negar la lucha de clases y la necesidad de retomar los principios leninistas de organización de las masas es negarse a luchar por la liberación del hombre de la explotación del hombre por el hombre. Si en verdad es que se lucha por liberar al hombre de la explotación económica y de la opresión política, sobre la base del análisis objetivo y la discusión política con fundamento seguramente confluiremos en la necesidad del impulso de nuevas formas organizativas y de lucha que encausen la lucha de los oprimidos en el plano nacional por nuevos senderos de resistencia popular. La táctica de combinar todas las formas de lucha implica el impulso de la resistencia popular activa que nos permita organizar la ofensiva de las masas en su lucha, y esto se logra haciendo el esfuerzo por concretar un plan general de lucha que enarbole como punto de partida:
- La coordinación política y orgánica que conduzca a la formación de un amplio frente nacional de carácter clasista que no restrinja la lucha a las coyunturas electorales.
- El impulso de la lucha por todos los medios contra la militarización del país, el castigo a los crímenes de las fuerzas policíaco-militares y el retorno del ejército federal a sus cuarteles.
4. Organizar la lucha contra la violencia orquestada por el Estado, contra el terrorismo de Estado exigiendo con las acciones políticas de masas al poder Legislativo derogar todas las leyes profascistas que criminalizan la pobreza, la protesta y la lucha popular.
- La lucha coordinada y unida que defienda los intereses populares, que organice a las masas en la lucha contra el alza de los precios de los bienes de consumo, contra las altas tarifas de luz, del gas, del agua, contra la carestía, contra la privatización de la educación y la salud, contra el despojo legalizado de la tierra, contra el empobrecimiento de la mayoría de los mexicanos, contra la expatriación forzada por hambre,… es decir, tenemos que empujar a la conformación de un programa mínimo de lucha por el cual luchen las masas trabajadoras.
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